Desde hace cuarenta años se conoce en el barrio de Las Fuentes la actividad de la escuela infantil «Arco iris». Como en otros muchos casos, se trata de iniciativas privadas que han sobrevivido a las crisis con un alto grado de profesionalización y de saber hacer, cumpliendo, de este modo, una encomiable labor social. Especialmente orientadas a familias que, por el trabajo de los padres, necesitaban una institución de confianza donde sus hijos pequeños fueran atendidos.
Puestos en contacto hace unos días con la dirección, nos hablaban de la disminución de solicitudes de matrícula para el curso próximo, habida cuenta de la nueva aula de escolarización anticipada que se va a abrir en el colegio público cercano «Marcos Frechín». La noticia se conocía el pasado 18 de abril: «Ocho colegios públicos ofertan para el próximo curso aulas de escolarización anticipada para dos años.»
http://aragonhoy.aragon.es/index.php/mod.noticias/mem.detalle/area.1039/id.196921
Se trata de la ampliación de un programa piloto que había comenzado este curso en tres colegios públicos de Aragón y ahora, conocida la satisfacción de las familias, se extiende a cinco centros más, en esta ocasión todos en la ciudad de Zaragoza: Hnos. Marx y Parque Goya en Actur-Parque Goya, Ciudad de Zaragoza y Ramiro Solans en el barrio Oliver y Marcos Frechín en el de las Fuentes.
De las características de dicha escolarización me parece muy razonable la ratio máxima establecida de 18 alumnos en el aula, dada la atención que necesitan estas criaturas. Pero me llaman poderosamente la atención éstas otras:
- Se respetarán las plazas adjudicadas para su matriculación en el segundo ciclo de Infantil .
- El principal criterio de admisión será el de que los padres o tutores legales estén en situación de trabajo activo en el momento de hacer la solicitud.
- Se trata de plazas gratuitas.
Reconozco que no salgo de mi asombro. A ver si lo he entendido bien: que el Departamento de Educación establece un procedimiento de admisión para segundo ciclo de educación infantil que, por excepción, no se ajusta a su propia norma; y lo hace, además, excluyendo al resto de colegios concertados que ya tenían este tipo de escolarización, sin ir más lejos, a pocos metros, Marianistas Bajo Aragón. Que, lo que se presenta como un instrumento para atender a centros con una especial problemática de alumnos con necesidades educativas especiales, y pudiera incluso entenderse desde el punto de vista de las familias como la garantía de que sus hijos van a tener plaza en ese mismo centro, en realidad no deja de ser para la Administración una forma de «asegurarse» alumnos para la pública.
Y lo más sangrante, por si esto fuera poco, que es gratis. Pero gratis, gratis. Y no como criterio social de ayuda para familias sin recursos, que me parecería estupendo, sino gratis para familias cuyos padres los dos trabajan. Ya me pareció escuchar en aquel momento a la Consejera hablar de la necesidad de captar de alumnos normalizados; !acabáramos! Ahora lo entiendo.
Y digo yo, que si esto se generaliza, las primeras que van a tener que preocuparse son las guarderías y escuelas infantiles tanto del Ayuntamiento como de la DGA, porque la competencia en el tramo de dos años va a ser severa. La Administración contra la propia Administración. Bonito espectáculo. Allá se apañen.
Pero lo que de verdad debería preocuparnos es que, a este paso, cualquier iniciativa privada o cualquier escuela de iniciativa social tiene los días contados. La maniobra no puede ser más macabra: el Estado, con el dinero de todos, hace competencia desleal a los ciudadanos derivando hacia sus centros a alumnos de familias con recursos a los que se les facilita plazas gratuitas de escolarización anticipada, para lo cual le terminará subiendo los impuestos a los mismos ciudadanos a los que ahora ya les está restando alumnos y en un futuro no muy lejano abocará al cierre de su negocio. Por dinero será …
He de reconocer que, después de tres meses escribiendo en mi blog, y desde una mirada retrospectiva de las reflexiones realizadas, cada vez estoy más preocupado, no ya tanto por el futuro de la concertada, sino por el futuro de nuestro modelo de estado. Su ideal político no va por la construcción de un estado social. Si así fuera, se preocuparían más por las personas y por el desarrollo del tejido social y menos por sus estrategias de indisimulada apuesta por la pública. El Estado contra la ciudadanía.
Escolarización anticipada. ¡Qué ideica!
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